Nuestra pregunta podría ser…

¿Cómo hacer llegar una poética colectiva, es decir una voz común, que traiga a lo evidente la injusticia de este orden, su artificialidad, puesto que esta forma de vida no sólo no es natural sino que atenta contra la naturaleza de la vida;

¿Cómo decir del modo más claro que nos están expoliando minuto a minuto y día a día, disminuyéndonos y mermándonos con la batería de enfermedades, carencias y padecimientos del cuerpo, los cuales no son un fenómeno diferente de la destrucción de los suelos, la tala de bosques y el monocultivo, la megaminería, la pesca de arrastre, la inundación de extensas fajas territoriales para la construcción de diques e hidroeléctricas, la dinamita en la montaña, el pavimento en tierra agrícola, la fracturación hidráulica, el derrame de petróleo en los océanos, y sin embargo (quizás esto sea lo fundamental, oh hermanxs) la indignación no basta;

¿Cómo clamar a los múltiples vientos que nos atraviesan el alma, que la resignación y sus máscaras son nuestro lecho mortuorio, que no sirve ya demandar la restitución de nuestros derechos, porque el derecho funda la violencia de este reparto, y adjudica la propiedad al individuo, implantándole a éste el miedo -el afecto más triste- como condición de sus relaciones, haciendo que todo sentido de lo común se derive de la ficción del ego;

¿Cómo nombrar la verdad de la vida sin profetas ni religiones, cómo hacer hablar a la potencia irreductible, y refutarle al contrato que yo no soy sin todo cuanto existe, que no hay nada “de lo que pueda decir: esto es mío“, puesto que soy “uno con todo lo viviente“;

¿Cómo hacer visible en la escena contemporánea, tan animada por los espejismos de la técnica, que la virtualidad no es un espacio de fuerzas, y que es la fuerza común lo que necesitamos para que esta distopía vuelta norma reviente hermosa y planetaria, de modo que no haya distancias entre ser y devenir, y finalmente, devengamos libres, seamos uno con el todo, sin las determinaciones de la mercancía sobre cualquier acción de la vida?

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