Red De Conceptualismos Del Sur

Evasión masiva. El grito de los estudiantes secundarios “evadir, no pagar otra forma de luchar” que desató el estallido social en Chile no sólo ha sido un rechazo a la precarización de la vida en el país latinoamericano donde el neoliberalismo ha calado más hondo. No sólo masifica, trastoca y devuelve como un boomerang, desde abajo, la evasión impositiva impune de los que están arriba. Es el hastío de lxs que permanecemos atados a la desposesión, anudados a una deuda impagable frente aquellos que detentan una riqueza inimaginable. El estallido fugitivo, fuera de la ley, el enojo desatado que se multiplicó por los túneles subterráneos y por la superficie de la ciudad de Santiago, y luego en otra y otra ciudad a lo largo del país, hizo explotar una vía de escape, un portal de salida para el desacato que ha producido un quiebre profundo e irreversible.

Denunciamos y repudiamos enérgicamente la decisión del gobierno chileno de sacar los militares a las calles. No hay “torpeza” en el accionar de la derecha en el gobierno. Es claro que la declaración del presidente decretando que lo que ocurre en Chile es una guerra, es recurrir a una política de shock que ya conocemos, producir un enemigo interno que permita dividir entre buenos y malos ciudadanos para justificar el terror, imponer el miedo, producir muerte. Es la respuesta de un gobierno que defiende los intereses de los grupos económicos a través de políticas extractivistas, de la de la privatización de los bienes y servicios comunes, un gobierno que ejerce cotidianamente violencia al reproducir una desigualdad estructural que se ha vuelto insoportable.

Algo se ha horadado. Algo se ha desatado del llamado al orden, haciéndonos habitar un estado desorientación que nos obliga a movernos, que también se manifiesta como solidaridad y alegría. Se escucha como un murmullo ensordecedor que es imposible ya desoír.

La desigualdad y violencia estructural se replican y retumban en la rebelión del pueblo kurdo, en los estallidos de resistencia en Ecuador y Perú, en Barcelona, Francia, Hong Kong, el Líbano, Puerto Rico, Argelia, Indonesia, Sudán, Colombia, Haití, Honduras, de un modo que trastorna y nos permite tocar por un momento el afuera indomable de las estructuras que habitamos y que nos habitan.

Llamamos a la solidaridad internacional y manifestarnos frente a todas las embajadas y consulados

A repudiar toda forma de militarización y represión

A romper el cerco mediático

Nuestro murmullo será ensordecedor: NO+ PORQUE SOMOS+
FUERA EL TEMOR

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